El peor lugar para buscar las normas aplicables a una máquina es la declaración de conformidad de otra máquina parecida. Sin embargo, así empieza demasiadas veces el diseño de las medidas técnicas de protección en máquinas: copiar una norma de tipo C, añadir ISO 12100 y completar la lista con varias normas de tipo B conocidas.
El documento queda impecable. El problema es que la máquina todavía no sabe nada de esa lista. Quizá nadie ha comprobado cómo eliminará un atasco el operario, si se puede alcanzar la zona peligrosa por encima del resguardo o si el movimiento se detendrá antes de que una mano llegue al peligro.
Incluir una norma sin limitar su aplicación no significa declarar que conocemos su número. Significa afirmar que se han aplicado sus disposiciones pertinentes, que su alcance corresponde a la máquina y que existen cálculos, verificaciones y ensayos capaces de demostrarlo.
¿Qué peligro justificó el resguardo? ¿Por qué hace falta bloquearlo? ¿De dónde sale la distancia de seguridad? ¿Qué nivel de prestaciones requerido debe alcanzar la función? ¿Se ha medido el tiempo real de parada? Si estas preguntas no tienen respuesta, la lista de normas no es una prueba de conformidad. Es una colección de afirmaciones técnicas que el fabricante todavía no puede defender.
El papel admite cualquier norma. La máquina, no.
Medidas técnicas de protección en máquinas: partir del riesgo residual
El segundo paso de reducción del riesgo descrito por ISO 12100 empieza donde terminan las medidas de diseño inherentemente seguro. La máquina sigue necesitando cortar, prensar, arrastrar material, calentar una pieza o mover una carga. El peligro no ha podido eliminarse sin destruir la función para la que fue creada.
Eso no significa que el diseño pueda congelarse por comodidad. Un modelo tridimensional aprobado o una orden de fabricación emitida no demuestran que se haya completado el primer paso. La frontera correcta es otra: seguir reduciendo el riesgo mediante cambios de diseño no resulta razonablemente practicable o impediría que la máquina cumpliera su función.
En ese momento hay que impedir la exposición de la persona o interrumpirla antes de que produzca daño. Y las preguntas pasan a ser muy concretas:
- ¿Se necesita acceso durante la producción normal?
- ¿El acceso se produce una vez por semana o varias veces por minuto?
- ¿Qué tareas se realizan durante el ajuste, la limpieza, el cambio de formato y la eliminación de atascos?
- ¿Cuánto tiempo permanece el movimiento peligroso después de ordenar la parada?
- ¿La máquina puede proyectar piezas, fluidos o partículas?
- ¿Una persona puede entrar completamente y permanecer detrás del dispositivo de protección?
- ¿Existen energías acumuladas que continúan siendo peligrosas después de desconectar el accionamiento?
De estas respuestas depende la solución. Un resguardo fijo puede ser correcto cuando no se necesita acceso frecuente. Si debe desmontarse varias veces por turno, pronto se convertirá en un obstáculo y aparecerá la tentación de no volver a instalarlo.
Un resguardo móvil con dispositivo de enclavamiento permite el acceso y provoca la parada de la función peligrosa. Pero si la persona puede abrirlo y alcanzar el peligro antes de que este haya cesado, el enclavamiento por sí solo no basta: puede ser necesario mantener el resguardo bloqueado hasta que desaparezca el riesgo.
Una barrera fotoeléctrica puede detectar el acceso e iniciar una parada. No detiene una pieza proyectada, no contiene una salpicadura y no limita una emisión de polvo. Tampoco resuelve por sí misma la posibilidad de que alguien atraviese el campo de protección y permanezca dentro sin ser detectado.
No existe un dispositivo de protección bueno al margen de la tarea, del peligro y del comportamiento real de la máquina.
Un resguardo no equivale a una sola norma
En el plano aparece una única puerta transparente y en la declaración se incluye EN ISO 14120. Parece sencillo, pero esa puerta abre varios problemas técnicos distintos.
Primero está su construcción: material, fijación, resistencia a impactos, durabilidad de las bisagras, comportamiento frente a la temperatura y ausencia de nuevos puntos de aplastamiento. Después aparece la posibilidad de alcanzar el peligro por encima, por debajo, alrededor o a través de una abertura.
También hay que decidir qué sucederá al abrirla. El sensor asociado no detiene físicamente la máquina: informa al sistema de mando. La señal debe ser procesada por las partes del sistema de mando relativas a la seguridad y provocar que los elementos de potencia alcancen un estado seguro.
Si el peligro tarda más en desaparecer que la persona en llegar hasta él, deberá valorarse el bloqueo del resguardo. Además, la función completa tendrá que alcanzar el PLr o el SIL requerido y ser validada, no solo calculada.
| Cuestión que debe resolverse | Base técnica habitual | Qué debe demostrarse |
|---|---|---|
| Construcción y resistencia del resguardo | EN ISO 14120 | Material, fijaciones, resistencia a cargas previsibles, durabilidad y ausencia de peligros nuevos |
| Posibilidad de alcanzar la zona peligrosa | EN ISO 13857 | Altura, distancia, aberturas y acceso por encima, por debajo o alrededor |
| Enclavamiento o bloqueo del resguardo | EN ISO 14119 | Tiempo de desaparición del peligro, tiempo de acceso, lógica de desbloqueo y resistencia a la neutralización |
| Realización de la función de seguridad | EN ISO 13849-1 o EN IEC 62061 | PLr o SIL requerido y prestaciones alcanzadas por la función completa |
| Validación de la función | EN ISO 13849-2 o disposiciones aplicables de EN IEC 62061 | Comportamiento conforme al diseño, incluidos los fallos previsibles |
| Prevención de una puesta en marcha intempestiva | EN ISO 14118 y, según la solución, EN 60204-1 | Ausencia de rearranque automático y aislamiento seguro de las energías |
Esta tabla no es una lista preparada para copiar en una declaración. Dos resguardos visualmente iguales pueden exigir soluciones diferentes. En una máquina el movimiento puede cesar casi de inmediato; en otra, un volante de inercia puede seguir girando durante varios segundos.
Un resguardo quizá solo deba impedir el acceso. Otro tendrá que contener piezas proyectadas, soportar un impacto o limitar una emisión. Las normas de tipo B no forman un paquete universal asociado a una puerta: cada una responde a una pregunta derivada de la evaluación de riesgos.
La norma de tipo C no sustituye la evaluación de riesgos
Es fácil confiar en una norma que lleva en el título el nombre de nuestra máquina: torno, prensa, plataforma elevadora o máquina de envasado. La tentación consiste en incluirla en la declaración y considerar que las decisiones importantes ya están tomadas.
Pero el título no define por sí solo el alcance. Una norma de tipo C cubre una categoría determinada de máquinas y los peligros significativos, situaciones peligrosas y sucesos peligrosos que identifica. Puede imponer un medio de protección, definir una función de seguridad, asignar un PLr o establecer un método de ensayo.
Cuando sus disposiciones difieren de las normas de tipo A o B, la norma de tipo C prevalece para las máquinas comprendidas en su alcance, pero únicamente respecto de esa diferencia. La prioridad no se extiende a equipos, usos o peligros que hayan quedado excluidos.
Hay que comprobar si la norma cubre la variante concreta, los accesorios instalados, la integración con otras máquinas y las tareas reales realizadas en el centro de trabajo. Los peligros no contemplados siguen necesitando una evaluación conforme a ISO 12100 y las soluciones técnicas correspondientes.
La norma de tipo C tampoco elimina las normas de tipo B. Con frecuencia remite expresamente a ellas. Puede exigir un resguardo y dejar sus requisitos constructivos a EN ISO 14120; exigir un dispositivo de enclavamiento y remitir a EN ISO 14119; o fijar el PLr y dejar el diseño y la validación a EN ISO 13849-1 y EN ISO 13849-2.
EN 280: no existe un único nivel de prestaciones para toda la máquina
Las normas de tipo C de la serie EN 280 para plataformas elevadoras móviles de personal muestran bien esta lógica. No asignan un único PL a toda la plataforma como si fuera una etiqueta global. Establecen requisitos para funciones concretas.
La nivelación de la plataforma, la supervisión de la carga, la limitación del momento, el enclavamiento de determinados elementos o la parada de emergencia pueden necesitar niveles diferentes porque sus fallos generan consecuencias distintas.
Al añadir equipos para elevar cargas aparecen situaciones peligrosas y funciones adicionales. Una modificación aparentemente pequeña puede introducir un nuevo enclavamiento, otro PLr y más requisitos de validación.
Así debe leerse una norma de tipo C: como una especificación detallada para una categoría concreta, no como una declaración de conformidad ya redactada. Hay que revisar su alcance, exclusiones, peligros significativos, requisitos particulares, ensayos y referencias normativas.
Presunción de conformidad: escribir la norma no la convierte en aplicada
Una declaración con ISO 12100, una norma de tipo C y varias normas de tipo B produce una buena impresión. Sin embargo, la presunción de conformidad no nace de escribir números.
Conforme al artículo 7.2 de la Directiva 2006/42/CE, deriva de la conformidad real con una norma armonizada cuya referencia haya sido publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea. Solo alcanza los requisitos esenciales cubiertos por esa norma.
El artículo 20 del Reglamento (UE) 2023/1230 mantiene la lógica y contempla expresamente la aplicación de normas armonizadas o de sus partes pertinentes. El Reglamento será aplicable con carácter general desde el 20 de enero de 2027. Hasta entonces, para la comercialización sujeta a la Directiva, en España sigue siendo esencial considerar también su transposición mediante el Real Decreto 1644/2008.
La declaración no crea la conformidad. Debe registrar el resultado de un trabajo previo: evaluación de riesgos, diseño, integración, verificación y validación.
Una norma reciente no siempre es una norma armonizada aplicable
Antes de citar una norma hay que comprobar más que el título y la fecha de la portada:
- si su referencia ha sido publicada para el acto jurídico aplicable;
- si la edición utilizada coincide con la publicada;
- si existen restricciones a la presunción de conformidad;
- qué requisitos esenciales cubre según el anexo ZA;
- si el alcance corresponde realmente a la máquina;
- si se ha aplicado toda la norma o solamente una parte.
Una edición técnicamente nueva puede ser muy útil y, sin embargo, no generar todavía presunción de conformidad para el acto jurídico correspondiente. También puede aplicarse una norma armonizada solo en parte. En ese caso no debe presentarse la aplicación parcial como conformidad íntegra.
| Aspecto | Directiva 2006/42/CE | Reglamento (UE) 2023/1230 |
|---|---|---|
| Origen de la presunción | Conformidad real con una norma armonizada publicada para la Directiva | Conformidad real con una norma armonizada o con sus partes pertinentes publicadas para el Reglamento |
| Alcance | Solo los requisitos esenciales cubiertos por la norma | Solo los requisitos esenciales cubiertos por la norma o por la parte aplicada |
| Normas en la declaración | Se indican, cuando proceda, las referencias de las normas armonizadas aplicadas | Se indican las referencias pertinentes conforme al modelo de declaración aplicable |
| Aplicación parcial | Debe delimitarse para no sugerir que se ha aplicado toda la norma | Las partes aplicadas deben identificarse con claridad |
| Responsabilidad | La firma confirma que se ha completado la evaluación de conformidad correspondiente | El fabricante asume la responsabilidad sobre la conformidad del producto |
Durante la transición normativa no basta con cambiar el encabezado de la declaración y conservar la lista antigua. Las referencias armonizadas publicadas para la Directiva no deben darse por trasladadas automáticamente al Reglamento. También habrá que comprobar el contenido actualizado de los requisitos, porque conservar la numeración no garantiza que el texto sea idéntico.
El Reglamento incorpora de forma más explícita cuestiones relacionadas con la protección frente a la corrupción, la modificación de parámetros, las conexiones y las intervenciones sobre programas o configuraciones. Incluir EN ISO 13849-1 no demuestra automáticamente todas esas medidas.
Cómo saber si una lista de normas es defendible
Para cada referencia deberían poder responderse tres preguntas:
- ¿Qué peligro o requisito esencial justifica su aplicación?
- ¿En qué solución, subsistema o función se han realizado sus requisitos?
- ¿Qué cálculo, plano, registro o ensayo demuestra el resultado?
Si la trazabilidad se detiene en el número de la norma, la referencia es decorativa. Y una decoración de este tipo es peligrosa: la firma de la declaración convierte esa apariencia en una afirmación del fabricante.
Normas de tipo B y requisitos esenciales: una red, no una correspondencia uno a uno
Un resguardo móvil con enclavamiento y bloqueo parece relacionarse directamente con el requisito relativo a los resguardos móviles. Pero también intervienen su resistencia, la distancia a la zona peligrosa, el comportamiento ante el fallo del sensor, el nivel de prestaciones, la prevención del rearranque y el aislamiento de energías.
El resguardo es un solo medio físico, aunque desempeña varias funciones:
- crea una barrera;
- limita el alcance hacia el peligro;
- interactúa con un dispositivo de enclavamiento;
- puede permanecer bloqueado mientras subsiste el peligro;
- ordena la parada de funciones peligrosas;
- forma parte de una función de seguridad del sistema de mando;
- debe dificultar la neutralización;
- no debe iniciar automáticamente el movimiento al cerrarse.
No es un exceso de normas. Es un problema real dividido en cuestiones técnicas que deben resolverse y demostrarse.
| Problema técnico o medida de protección | Normas de tipo B habituales | Reglamento – anexo III | Directiva – anexo I | Evidencia técnica esperable |
|---|---|---|---|---|
| Resguardo fijo o móvil y posibilidad de alcanzar la zona peligrosa | EN ISO 14120, EN ISO 13857 | 1.3.7, 1.3.8, 1.4.1 y 1.4.2 | 1.3.7, 1.3.8, 1.4.1 y 1.4.2 | Planos, fijaciones, resistencia, dimensiones de las aberturas, distancias de seguridad y acceso por encima, por debajo o alrededor del resguardo |
| Resguardo con enclavamiento y, cuando sea necesario, bloqueo | EN ISO 14119, EN ISO 14120, EN ISO 13849-1 y EN ISO 13849-2 o EN IEC 62061 | 1.2.1, 1.2.3, 1.4.1 y 1.4.2.2 | 1.2.1, 1.2.3, 1.4.1 y 1.4.2.2 | Especificación de la función, tiempo de desaparición del peligro y tiempo de acceso, método de bloqueo, resistencia a la neutralización, PLr o SIL y validación |
| Barrera fotoeléctrica, escáner u otro equipo de protección electrosensible | EN ISO 13855, serie EN IEC 61496, EN ISO 13849-1 y EN ISO 13849-2 o EN IEC 62061 | 1.2.1, 1.2.3, 1.3.7, 1.3.8, 1.4.1 y 1.4.3 | 1.2.1, 1.2.3, 1.3.7, 1.3.8, 1.4.1 y 1.4.3 | Resolución y campo protegido, posibilidades de neutralización, cálculo de la distancia de seguridad, tiempo de parada medido, prevención del rearranque y validación de la función |
| Prevención de la puesta en marcha intempestiva y aislamiento de energías | EN ISO 14118, EN 60204-1 y, según la energía, EN ISO 4413 o EN ISO 4414 | 1.2.3, 1.2.6, 1.6.3 y 1.6.4 | 1.2.3, 1.2.6, 1.6.3 y 1.6.4 | Inventario de energías, seccionamiento y bloqueo, disipación de la energía acumulada y pruebas de ausencia de rearranque |
| Función de parada de emergencia | EN ISO 13850, EN 60204-1, EN ISO 13849-1 o EN IEC 62061 | 1.2.1 y 1.2.4.3 | 1.2.1 y 1.2.4.3 | Ámbito de actuación, categoría de parada, prioridad de la orden, método de rearme, prevención del rearranque automático y resultados de las pruebas funcionales |
| Función de seguridad ejecutada por el sistema de mando | EN ISO 13849-1 y EN ISO 13849-2 o EN IEC 62061 | 1.2.1 y el requisito correspondiente a la función realizada; en determinados casos, también 1.1.9 | 1.2.1 y el requisito correspondiente a la función realizada | Especificación de la función, PLr o SIL requerido, arquitectura, datos de fiabilidad, fallos de causa común, programa, cálculos y validación |
| Medios permanentes de acceso a puestos de operación y mantenimiento | Serie EN ISO 14122 | 1.5.15 y 1.6.2 | 1.5.15 y 1.6.2 | Justificación de la elección del medio de acceso, dimensiones, cargas, superficies antideslizantes, protección contra caídas y posibilidad de realizar la tarea de forma segura |
Las correspondencias deben revisarse para la máquina concreta y para el acto jurídico aplicable. En cada edición hay que consultar el anexo ZA y la publicación correspondiente de la Comisión Europea.
La pregunta correcta no es qué norma corresponde a un único apartado legal. Hay que determinar qué debe hacer el sistema de protección completo, qué requisitos esenciales resultan aplicables, qué normas describen cada parte y cómo se demostrará que todas ellas funcionan juntas.
Un componente conforme no demuestra la función de seguridad
La barrera fotoeléctrica tiene declaración de conformidad. El controlador de seguridad dispone de parámetros adecuados. El sensor del resguardo pertenece a una serie destinada a aplicaciones de seguridad y los contactores tienen datos de fiabilidad.
Eso todavía no demuestra la función de seguridad de la máquina.
La barrera detecta una intrusión y cambia una salida. Después, la lógica debe procesar la señal; los elementos de potencia deben eliminar o controlar la energía; la mecánica tiene que detenerse; y el rearranque debe mantenerse bloqueado hasta que se cumplan las condiciones previstas.
La cadena completa es: detección de la persona, procesamiento de la señal, actuación de las salidas, desaparición del peligro y rearranque controlado. Un solo eslabón mal resuelto puede volver irrelevantes todos los certificados de los componentes.
El PLr corresponde a una función, no a toda la máquina
El nivel de prestaciones requerido se asigna a una función de seguridad concreta. Puede proceder de la norma de tipo C o determinarse mediante la evaluación de riesgos.
EN ISO 13849-1 ofrece un método para diseñar e integrar las partes del sistema de mando relativas a la seguridad. No decide por el diseñador qué funciones necesita la máquina ni qué PLr corresponde a cada una.
Un controlador capaz de alcanzar PL e no eleva automáticamente toda la función a PL e. El resultado depende de los dispositivos de entrada, la lógica, los elementos de salida, la arquitectura, la cobertura de diagnóstico, los fallos de causa común, los datos de fiabilidad, el programa y la integración.
Una función puede quedarse por debajo del nivel requerido porque un fallo del sensor no se detecta, los dos canales comparten una causa de fallo, el contactor no está supervisado, un modo de trabajo evita la protección o el rearme permite que alguien permanezca dentro de la zona.
Alcanzar el PL no responde a todas las preguntas
Un cálculo favorable de PL d no demuestra que la barrera esté a la distancia correcta, que el resguardo impida alcanzar el peligro o que una carga suspendida no descienda al quitar energía.
El PL describe la capacidad de las partes del sistema de mando para ejecutar una función de seguridad en las condiciones previstas. No sustituye la evaluación de la geometría, la resistencia, el tiempo de parada, las energías acumuladas ni el comportamiento humano.
Tampoco constituye por sí solo una demostración completa frente a amenazas digitales o modificaciones no autorizadas. La seguridad funcional y la protección frente a manipulaciones de conexiones, programas y configuraciones se relacionan, pero no son la misma disciplina.
La conformidad se mide en la máquina terminada
Un informe de cálculo puede confirmar la arquitectura, los datos introducidos y el PL resultante. No abre el resguardo, no interrumpe una barrera, no mide la parada ni prueba cada modo de funcionamiento.
La validación exige análisis y ensayos. EN ISO 13849-2 requiere comprobar que la función, la categoría y el nivel de prestaciones alcanzado corresponden al diseño, incluidos los fallos previsibles.
Hasta completar ese trabajo podemos tener componentes adecuados y un proyecto razonable. Todavía no tenemos la demostración de que la protección haya reducido el riesgo.
El ensayo no se realiza para confirmar que el diseñador tenía razón. Se realiza para averiguar si la tenía. Cuando una medición contradice una hipótesis, se modifica el diseño, no el resultado.
| Medida o función | Qué debe comprobarse | Evidencia habitual | Cuándo repetir la comprobación |
|---|---|---|---|
| Resguardo fijo o móvil | Fijación, resistencia, aberturas, alcance, estabilidad y nuevos puntos de aplastamiento | Inspección, mediciones, cálculos y ensayos de resistencia | Tras cambiar geometría, material, fijaciones o entorno |
| Resguardo con enclavamiento y bloqueo | Parada de los movimientos correctos, funcionamiento en todos los modos, desbloqueo, rearme y rearranque | Protocolo de pruebas y validación de la función | Después de modificar sensor, bloqueo, programa, accionamiento, freno o modos |
| Barrera fotoeléctrica o escáner | Direcciones de acceso, posibilidad de evasión, permanencia detrás del campo, tiempo total de parada y distancia real | Cálculo de distancia, medición del tiempo y pruebas de intrusión | Tras modificar parámetros, accionamiento, carga, frenado, programa o posición |
| Parada de emergencia | Zona de actuación, prioridad de la orden, forma de parada y comportamiento tras el desbloqueo | Prueba de cada dispositivo en los modos pertinentes | Después de cambiar el mando, dividir zonas o integrar otras máquinas |
| Aislamiento de energías | Todas las fuentes, posibilidad de bloqueo, disipación de energía acumulada y ausencia de puesta en marcha | Esquemas, prueba de aislamiento y comprobación del estado sin energía | Tras cambios eléctricos, neumáticos, hidráulicos, térmicos o mecánicos |
| Función de seguridad del sistema de mando | Respuesta a señales, fallos, diagnóstico, programa, salidas y estado seguro | Análisis, cálculo de PL o SIL y ensayos sobre la máquina terminada | Después de cualquier cambio que pueda afectar a la función |
La distancia de una barrera depende del tiempo total de parada
No basta con utilizar el tiempo de respuesta indicado en la ficha de la barrera. El tiempo total incluye, como mínimo, el intervalo desde la intrusión hasta el cambio de estado de la salida del dispositivo y el tiempo desde ese cambio hasta la desaparición real de la función peligrosa.
En esa segunda parte intervienen el controlador, las comunicaciones, los elementos de salida, las válvulas, los accionamientos, los frenos y la mecánica. La temperatura, la carga, el desgaste y el envejecimiento también pueden empeorar el resultado.
EN ISO 13855 relaciona la distancia mínima con el tiempo total mediante la expresión:
S = (K × T) + C
En ella, T representa el tiempo total del sistema. Si T aumenta, también aumenta la distancia S. Por eso un cambio en un parámetro del controlador puede invalidar una distancia que antes era correcta aunque la barrera no se haya movido.
No interesa la media de las pruebas más favorables. Debe utilizarse un valor representativo del peor tiempo previsible, considerando la incertidumbre de medida y el deterioro esperado durante el uso.
Después del ensayo hay que volver a evaluar el riesgo
Una prueba positiva no cierra automáticamente el segundo paso. El resguardo puede impedir el acceso y crear un punto de aplastamiento. Una puerta bloqueada puede dejar a alguien atrapado dentro. La barrera puede detener correctamente el movimiento y permitir que una persona permanezca sin detectar entre el campo y la máquina.
También puede ocurrir que la protección dificulte tanto el ajuste o la limpieza que los usuarios busquen la forma de neutralizarla. La evaluación debe contemplar el trabajo real, no solo el ciclo perfecto preparado para la recepción.
Siete errores frecuentes en el segundo paso de reducción del riesgo
1. Elegir primero el dispositivo y buscar después la justificación
Decidir desde el primer plano que se instalará una barrera fotoeléctrica es empezar por el catálogo, no por el riesgo. Antes hay que saber qué peligro existe, quién accede, con qué frecuencia y si el movimiento puede detenerse a tiempo.
2. Ignorar la norma de tipo C o tratarla como respuesta universal
Un extremo consiste en omitir una norma de tipo C que establece soluciones o PLr concretos. El otro consiste en citarla sin revisar su alcance, exclusiones y referencias normativas. Ambos conducen a diseños incompletos.
3. Asociar un resguardo a una única norma
La conformidad constructiva del resguardo no demuestra la distancia de seguridad, el enclavamiento, el bloqueo, el PL, la validación ni la prevención de la puesta en marcha intempestiva.
4. Considerar que toda norma nueva está armonizada
El marcado europeo y una fecha reciente no bastan. Deben comprobarse el acto jurídico, la edición publicada, las restricciones y los requisitos cubiertos por el anexo ZA.
5. Sustituir la validación por los documentos de los componentes
El fabricante del sensor no responde por el programa del integrador, la posición del rearme, el cableado, los contactores ni el tiempo real de parada. Los componentes adecuados son necesarios, pero no demuestran la función completa.
6. Confundir un cálculo con una medición
El cálculo describe cómo debería comportarse la máquina. El ensayo revela cómo se comporta de verdad. Si los valores no coinciden, hay que revisar la solución y las hipótesis.
7. No volver a la evaluación de riesgos después del montaje
Las medidas de protección pueden generar peligros, atrapamientos o incentivos para su neutralización. ISO 12100 plantea la reducción del riesgo como un proceso iterativo, no como una secuencia que termina al apretar el último tornillo.
La cadena correcta es: peligro y tarea humana, requisito esencial, medida o función de seguridad, normas aplicables, diseño, verificación y nueva evaluación del riesgo.
Medidas técnicas de protección en máquinas: método práctico para el paso 2
1. Identificar el riesgo que queda después del diseño inherentemente seguro
No basta con escribir «peligro mecánico». Hay que indicar la fuente del daño, la zona, la persona expuesta, la tarea, la forma de acceso y la consecuencia previsible. Alimentar material en cada ciclo no es lo mismo que entrar semanalmente para limpiar.
2. Comprobar la norma de tipo C aplicable
Revise el alcance, las exclusiones, la variante de máquina, los peligros significativos, las funciones de seguridad, el PLr o SIL indicado, los ensayos y las referencias a normas de tipo B. Registre también los peligros de su máquina que queden fuera.
3. Definir el efecto protector necesario
Antes de elegir dispositivos, determine si la solución debe impedir completamente el acceso, detectar una aproximación, detener el movimiento, mantener bloqueado un resguardo, limitar velocidad o fuerza, aislar energías o permitir la evacuación segura de una persona.
4. Especificar cada función de seguridad
La descripción debe incluir el suceso iniciador, los movimientos afectados, el estado seguro, el tiempo máximo admisible, los modos de funcionamiento, el comportamiento ante fallos, las condiciones de rearme y el PLr o SIL.
5. Separar la solución en problemas técnicos
Analice por separado la resistencia, el alcance, el enclavamiento, el bloqueo, la distancia, el mando, las energías, los accesos y la validación. Solo entonces seleccione las normas de tipo B pertinentes y compruebe su edición y situación jurídica.
6. Contrastar la protección con la tarea humana
Compruebe si el operario ve el proceso, cómo retirará un atasco, si puede permanecer dentro, si el rearme permite observar toda la zona y si las medidas dificultan innecesariamente la producción o el mantenimiento.
7. Establecer criterios de aceptación antes del ensayo
Defina previamente el tiempo máximo de parada, la distancia mínima, el PL o SIL, las aberturas permitidas, la respuesta ante fallos, la conducta tras recuperar la alimentación y las condiciones para liberar un bloqueo.
8. Verificar y validar
Según la solución, serán necesarios cálculos, inspecciones, mediciones, ensayos funcionales, pruebas de acceso, simulación de fallos, validación del PL o SIL y revisión de parámetros y programas relacionados con la seguridad.
El protocolo debe conservar la configuración ensayada, las condiciones, los instrumentos, los valores medidos, los criterios de aceptación, el resultado y la persona que realizó la prueba.
9. Repetir la evaluación del riesgo
Confirme que el riesgo inicial se ha reducido suficientemente, que no se han creado peligros inaceptables y que las distintas protecciones son compatibles. Determine el riesgo residual y la información que debe trasladarse al usuario.
Matriz mínima de decisiones y evidencias
| Campo | Contenido que debe registrarse |
|---|---|
| Peligro y situación peligrosa | Fuente del daño, tarea, persona expuesta, forma de exposición, zona y consecuencia |
| Resultado del primer paso | Motivo por el que el riesgo no pudo eliminarse mediante diseño inherentemente seguro |
| Norma de tipo C | Alcance, requisitos aplicados, exclusiones y peligros no cubiertos |
| Medida de protección | Resguardo, dispositivo de protección o medida complementaria seleccionada |
| Función de seguridad | Comportamiento requerido, estado seguro, tiempo de respuesta, PLr o SIL |
| Normas de tipo B | Documentos que sustentan las diferentes partes técnicas de la solución |
| Requisitos esenciales | Apartados aplicables de la Directiva o del Reglamento |
| Criterio de aceptación | Valor o comportamiento establecido antes de iniciar los ensayos |
| Verificación y validación | Método, condiciones, valores medidos, cálculo, protocolo e informe |
| Riesgos nuevos y residuales | Resultado de la nueva evaluación e información necesaria para el usuario |
Una prueba sencilla permite evaluar la calidad del expediente técnico: elija un peligro e intente seguir su trazabilidad hasta un ensayo concreto. Después haga el recorrido inverso desde el resultado del ensayo hasta el requisito y la decisión de diseño que confirma.
Si el recorrido se interrumpe en el número de una norma, la documentación conserva una lista, no una justificación.
Conclusión: una lista de normas no diseña una máquina segura
El segundo paso de reducción del riesgo no consiste en instalar un resguardo, una barrera o un controlador de seguridad. Consiste en combinar medidas técnicas y complementarias que reduzcan suficientemente el riesgo durante las tareas reales.
Primero debe identificarse el riesgo residual. Después se revisa la norma de tipo C, se define el efecto protector y se especifican las funciones de seguridad. Solo entonces se seleccionan las normas de tipo B que describen las distintas partes de la solución.
Para cada norma citada, el fabricante debería poder explicar qué peligro justifica su uso, qué medida se ha diseñado, qué función se ha definido, qué parte de la norma se aplicó y qué cálculo o ensayo demuestra el resultado.
La declaración de una barrera no confirma su distancia. Los parámetros del controlador no validan el programa. El marcado CE de un dispositivo de enclavamiento no demuestra el tiempo de desaparición del peligro. Un PL calculado tampoco garantiza que la protección no pueda neutralizarse.
La respuesta final aparece en la máquina terminada: al abrir el resguardo, interrumpir el campo de protección, simular un fallo, recuperar la alimentación y medir la parada. Si la prueba contradice el proyecto, se corrige el proyecto.
El papel admite cualquier norma. La máquina responde durante el ensayo, y esa respuesta —no la lista copiada— es la que debe quedar registrada en el expediente técnico.
Con Safety Software, esta cadena de evidencias puede documentarse de forma continua, desde el peligro y la tarea hasta el requisito, la medida de protección, el ensayo y la nueva evaluación del riesgo.
Base técnica y fuentes oficiales
El enfoque descrito se apoya principalmente en ISO 12100 y en las normas relativas a resguardos, distancias de seguridad, dispositivos de enclavamiento, sistemas de mando relacionados con la seguridad, posicionamiento de dispositivos de protección, prevención de puestas en marcha intempestivas, parada de emergencia, equipos eléctricos, sistemas hidráulicos y neumáticos y medios permanentes de acceso.
Entre las referencias habituales se encuentran EN ISO 14120, EN ISO 13857, EN ISO 14119, EN ISO 13849-1, EN ISO 13849-2, EN IEC 62061, EN ISO 13855, la serie EN IEC 61496, EN ISO 14118, EN ISO 13850, EN 60204-1, EN ISO 4413, EN ISO 4414 y la serie EN ISO 14122.
La situación jurídica de cada edición debe comprobarse siempre en el Diario Oficial de la Unión Europea, junto con su anexo ZA y las posibles limitaciones. Para el marco legislativo deben consultarse la Directiva 2006/42/CE, el Real Decreto 1644/2008, el Reglamento (UE) 2023/1230 y la decisión de ejecución (UE) 2023/1586 en su versión vigente.
La guía de la Comisión Europea sobre la aplicación de la Directiva de máquinas y la Guía azul ayudan a interpretar el sistema de normalización y la presunción de conformidad, pero no sustituyen los textos jurídicos publicados oficialmente.